Date: 2007-11-12 09:05:25
Entrevista a Julio Gambina/Género/Debate "Che"
Entrevista al economista Julio Gambina* | Escrito por Martín Raffo y Leonardo Smerling | | domingo, 11 de noviembre de 2007 | “En el Banco del Sur pueden imponerse las tecnoburocracias o los sectores sociales más necesitados” | Si no sufre una nueva postergación, en diciembre los presidentes de los cinco países que hoy conforman el Mercosur más Ecuador y Bolivia, firmarán en Venezuela el acta fundacional del Banco del Sur. Sin embargo, para su funcionamiento efectivo, aún restan limar ciertas diferencias en torno a los ejes nodales propios de una entidad financiera de esta característica. ¿Debe reemplazar o complementar al Fondo Monetario Internacional? ¿Los votos de cada país deben estar ponderados de acuerdo al dinero que aporta cada uno?, son algunas de las preguntas que aún no tienen respuestas de consenso. Julio Gambina, económista, profesor universitario, y director adjunto del Centro Cultural de la Cooperación analiza el proceso de conformación del Banco del Sur y las diferencias que hoy dividen a los países de sudamérica que lo integran. Nota con Audio |  | | | Leer más... | | Escrito por Mariana Collante | | lunes, 05 de noviembre de 2007 | Rebeldes, filosas y cómplices | Editado por lavaca, el libro recoge el diálogo entre María Galindo, integrante de la agrupación feminista Mujeres Creando de Bolivia, y Sonia Sánchez, ex miembro de AMMAR CTA y AMMAR Capital (1). Ambos discursos dirigen una mirada interpeladora y filosa desde la prostitución hacia la sociedad, una mirada que conceptualiza a la puta, a la no puta, al prostituyente y al estado proxeneta. Este texto, elaborado en base a una entrevista (2) y fragmentos del libro, funde las voces en una y pretende reflejar los conceptos más importantes que se desprenden de “Ninguna mujer nace para puta” . |  | Puta vieja, puta fea, puta loca, puta de mierda. Nos duele, nos paraliza, nos lastima, nos humilla, nos descalifica completamente, nos avergüenza, nos intimida, nos enmudece, nos frena. Y por eso entendemos que las compañeras rechacen esta palabra, la toquen con asco como quien agarra ropa sucia de sangre y olor a muerte y la toquen para esconderla debajo de la cama. Entendemos que la eviten, la censuren y cuando sale de nuestras bocas, la usen para lastimar a otra, porque saben dónde duele. Por eso mismo, por todas esas sensaciones mezcladas de asco y humillación, al mismo tiempo, partimos del hecho de que para pensarnos a nosotras mismas, para romper con la cadena de mentiras que nos sostiene es una palabra imprescindible. Es además imprescindible para todas las mujeres, las putas y las no putas. Porque se instala en nuestras vidas pronto y como parte de nuestra identidad. Se instala antes de que lleguemos al mundo de la prostitución (...). Necesitamos tomarla y tocarla desde nosotras mismas para poder usarla para despertar a todas quienes duermen con ella soñando las pesadillas de abuso más intolerables. Para poder despertar entre nosotras hermandades y complicidades y no odios. Esta palabra está cargada de odio hacia las mujeres y desde las mujeres y nuestros cuerpos, nos es por eso vital manejarla para movernos de ese lugar de humillación donde nos coloca. | | Leer más... | Opinión | Escrito por Mauro Noel (Colectivo Editorial de la Revista Qué Hacer) | | martes, 06 de noviembre de 2007 | Dos, tres, muchos Che: la disputa política y simbólica por su legado revolucionario | I- Imágenes En el interior del lujoso Hotel Intercontinental un grupo de jóvenes coreaba entusiasta la consigna “Patria si, colonia no”. La destinataria era la flamante presidenta electa, Cristina Kirchner, continuidad del gobierno de su consorte, el Presidente que pagó por adelantado 9.800 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional como gesto de independencia y soberanía nacional (para dejar de ser colonia, claro está). Afuera, las cámaras de televisión mostraban a las primeras columnas de manifestantes que se acomodaban en los alrededores del céntrico hotel para celebrar el triunfo en las urnas del kirchnerismo. Allí, en un variopinto despliegue de pancartas y banderas, una “flameadora” con el rostro del Che ondeaba pendularmente, de derecha a izquierda, en parsimonioso vaivén. El Che parecía festejar también, iba y venía, y al desplazarse hacia su izquierda se fundía –en un mismo plano visual- con un pasacalle que rezaba: “Mario Ishi conducción”. Una imagen de pesadilla, el Che amuchado entre los caudillos pejotistas del conurbano bonaerense… ¿Qué hacía el Che allí? |  | | | Leer más... | |
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