Esta localidad del Partido de la Matanza, es la sede de uno de los complejos ambientales más grandes en la provincia de Buenos Aires. Allí se depositan los residuos de los que se encarga la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE) . Según esta empresa, llegan a la planta 64 mil toneladas de basura por mes, lo que significa un promedio de más de 2 mil toneladas por día. Hoy estos residuos constituyen montañas de alrededor de 40 metros de alto que contaminan el aire, el suelo y las napas de agua subterránea de las que se abastece la población de la zona. Los Vecinos Autoconvocados de González Catán , alarmados por la proliferación de enfermedades en la piel, en los pulmones y en la sangre, por los casos de leucemia y de cáncer, luchan desde hace cinco años por el cierre de la planta. |  |
Las 40 personas que conforman los Vecinos Autoconvocados de González Catán agotaron todas las instancias de diálogo con las autoridades municipales para que se cierre la planta de la CEMASE. Recurrieron al Concejo Deliberante, a la Municipalidad de La Matanza , a la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia de Buenos Aires. La responsabilidad se la fueron pasando de mano en mano, y la respuesta siempre fue la misma, ninguna. Manuel Atencio, miembro de Vecinos Autoconvocados , reseña: “ cuando nos dimos cuenta de que había una gran complicidad del poder político de La Matanza y de la provincia de Buenos Aires, recurrimos a la Justicia”. Fue entonces cuando, desde el Juzgado Nº3 de Morón, el Dr. Salas dictó un fallo a favor de los reclamos. Éste corroboró que las aguas estaban contaminadas y dictaminó que no eran aptas para consumo humano, ni siquiera para higiene personal. Un fallo judicial en contra, pruebas realizadas por la Secretaría de Política Ambiental , más la opinión en la misma sintonía de la Asociación de Profesionales Médicos de Morón y de La Matanza, no fueron suficientes para que la empresa asuma su responsabilidad. Según lo expresó a los vecinos el gerente de operaciones del Complejo Ambiental de González Catán, el Ingeniero Marcelo Rosso, luego de una movilización a la planta: “no tengo certezas a través de estudios técnicos, científicos, de que las enfermedades sean producto de la disposición de residuos en un relleno sanitario”. Sin embargo, el fallo judicial obligó a la CEAMSE a elaborar un plan de cierre progresivo del complejo de Gonzalez Catán , derivó al Complejo Ambiental Norte III los residuos de los municipios de Ezeiza, Merlo, Esteban Echeverría y los provenientes de generadores privados. |  |
Mientras que el ingeniero Rosso afirma que se cumple con el cronograma acordado, Manuel Atencio sostiene que “nosotros tenemos una comisión de monitoreo y seguimiento, que descubrió que no fue así”.
Según los Vecinos Autoconvocados al complejo continúan entrando camiones de todos los municipios. Por lo tanto el cierre definitivo de la planta, previsto para diciembre de este año, va a ser posible en tanto y en cuanto se construyan dos plantas de transferencia que permitan pasar los residuos de camiones chicos a otros más grandes, para luego llevarlos a su destino final. Pero el llamado a licitación para la construcción de estas plantas ni siquiera se produjo. Es decir que la fecha prometida de cierre, que en su momento fue para el año 2002, y luego para el 2004, tampoco podrá será efectiva este año. El veredicto de la Justicia también presionó a las autoridades políticas y la provincia le ordenó al municipio de La Matanza dotar de agua potable a González Catán, pero según el integrante de Vecinos Autoconvocados consultado por ANS “ lo único que hicieron fue mandar un camión del ejército que potabilizaba agua, estuvo una o dos semanas dando algunos sachets y se fue”. El problema de fondo
La demanda concreta de los vecinos de González Catán trasciende el cierre de la planta. Manuel Atencio es claro al respecto: “Nosotros no queremos que se cierre el CEAMSE y se tire la basura a la vuelta. Los principios son los principios. La contaminación es contaminación, es gravísimo, están contaminando todas las napas de agua, y esto afecta a todo el conurbano y a toda la provincia. Nosotros queremos que se trate en el Congreso de la Nación una nueva Ley de tratamiento de residuos”.
Ellos mismos tienen una comisión, denominada RSU —Residuos Sólidos Urbanos— en el marco de la cual elaboraron propuestas sobre qué hacer con la basura. “Hay un porcentaje altísimo de la basura que se puede recuperar”. En este sentido critican la vigente Ley 13.592 de gestión integral de los residuos. Atencio explica: “lo que se está tratando de hacer es separación del cartón, del vidrio, de algunas cuestiones, que no hacen al tema de fondo. Ellos siguen con el entierro de la basura, recuperan un 10% ó 20% de residuos”.
Este tratamiento de los desechos se lleva a cabo a través de la articulación de siete cooperativas de cartoneros y cuatro emprendimientos privados, que en conjunto clasifican, separan y reciclan unas 600 toneladas diarias de residuos, metodología que según el vecino entrevistado difiere de la que adoptaría un “Estado serio” .
La Ley 13.592 rige para la provincia, mientras que en Capital Federal rige la Ley de “Basura Cero”, de acuerdo con la cual, para el año 2010 tiene que disminuir la cantidad de basura un 30%. A través del gerente de operaciones del Complejo Ambiental de González Catán, la misma empresa admite que, a pesar de la ley, “del 2004 a la fecha se ha incrementado un 15% en lugar de disminuir”. El medio ambiente sano es un derecho establecido en el artículo 41 de la Constitución Nacional . Los vecinos de González Catán buscan que se respete, y responsabilizan directamente al Estado de que esto no se cumpla. “No hay una preocupación seria, daría la sensación de que están mirando a otro lado. A nosotros nos jode muchísimo que se hable de superávit fiscal, y que no pongan dinero en un derecho básico como es el derecho al medio ambiente, el derecho a la salud. Realmente no entendemos, hay desidia, o directamente complicidad con las empresas, para seguir con esta política que realmente es genocida.” Pero en González Catán no es solo el derecho a un medio ambiente sano el que no está garantizado por el Estado. Ricardo Schiro, médico del Hospital local relaciona la crisis que atraviesa este establecimiento con el problema de la contaminación: “El Hospital es una cáscara vacía. Faltan para cubrir los cargos 75 médicos. No hay internación en pediatría, y la guardia funciona 3 veces por semana. Habiendo un foco de contaminación cerca no hay un trabajo de salud pública que involucre al hospital, que tenga que ver con un relevamiento de enfermedades dermatológicas, oncológicas, hematológicas, respiratorias, fundamentalmente alergias, que son las que frecuentemente se producen cuando hay un foco de contaminación como este.” Para Manuel Atencio al medio ambiente el Estado “no puede verlo desde el lado de los derechos” y relaciona la posición que toma frente a este, con aquella que adopta frente a la educación: “la educación es un derecho y vemos cómo a veces el Estado lo plantea como una inversión. ¿Qué inversión? Educarse es un derecho. Entonces lo que nosotros pedimos es una nueva ley de tratamiento de residuos sólidos urbanos; si tiene que gastar el Estado en ello, tiene que hacerlo”.
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