Las leyes del mercado sexual | Se estima que en todo el mundo alrededor de 4 millones de niñas y mujeres son introducidas cada año al mercado de la prostitución, parten de países empobrecidos para abastecer naciones con poder económico. Esta misma lógica se da dentro de una nación. Como cualquier otro negocio, el comercio sexual se rige por las leyes de la oferta y la demanda. Además, la persona prostituida es objeto de chantaje y discriminación, en tanto, el hombre privilegiado en su anonimato y libertad de consumo. | |
El negocio mundial de la trata de mujeres y niñas/os alcanza los 6 billones de dólares, ocupa el tercer lugar en la lista de actividades rentables luego del tráfico de drogas y de armas. Se entiende que las victimas de “redes de trata” son forzadas a realizar servicios sexuales. En este escenario integrado por las leyes de la oferta y demanda, nada se dice del consumidor, del hombre que no distingue entre mujeres/niñas “obligadas” o no a satisfacerlo. En nuestro país solo en 2006, 456 mujeres fueron desaparecidas presumiblemente victimas de las redes de prostitución. La movilización de las organizaciones de mujeres, todos los 3 de cada mes frente al Congreso de la Nación, puso en debate el real alcance de las pretendidas medidas gubernamentales para terminar con “la trata”. La Campaña Ni una mujer más victima de las redes de prostitución rechaza los proyectos de ley, como la del Senado que tiene media sanción, que diferencian entre víctimas mayores y menores de 18 años, exigiendo en el caso de las mayores la prueba de que no prestaron consentimiento. Una vez más estamos ante el caso de que las victimas deben probar su condición, como es el caso de las violaciones. El tema de la prostitución no solo abarca a quienes la ejercen, sino a las estructuras de esta sociedad, en tanto la demanda es tolerada porque corresponde a una “necesidad” masculina y la oferta es objeto de chantaje y discriminación. Nuestro país es adherente al abolicionismo. Esta perspectiva, originada en Inglaterra a mediados del siglo XIX no castiga la venta de servicios sexuales ni condena al cliente, pero prohíbe la explotación de la prostitución y el acto de inducir a la misma. Además ratificó el “Tratado para la Supresión de la Trata de Seres Humanos y de la Explotación de la Prostitución” establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 1949. Las organizaciones que se reúnen en torno de este tema presentan dos posturas diferenciadas. Una considera que la prostitución podría reglamentarse como cualquier otra tarea. Desde esta visión, la Asociación de Mujeres Meretrices de la CTA, respalda la sindicalización y utiliza el concepto “trabajadoras sexuales”(1) . La otra es sostenida por varios movimientos de mujeres/travestis/trans que piensan y viven la prostitución como una forma de violación a los derechos humanos, basada en la tradición patriarcal de cosificar los cuerpos. Este sector emplea la noción de “situación de prostitución” para hablar de quien ejerce la actividad como única salida al hambre, a condicionamientos sociales y psicológicos. Durante el encuentro Diálogo Prostitución/trabajo sexual: las protagonistas hablan (2) la activista Lohana Berkins de ALITT(3) consideró que las diferencias son ideológicas, pero no en términos antagónicos. “No es que una pide la prohibición de la prostitución y otra no. Creo que se empieza a discutir los modos y el nombre de la supervivencia de la prostitución. Debatimos cuál es la forma en que nosotras queremos que esta situación cambie, mejore o persista. Para mi los matices claros son que quienes nos consideramos en situación de prostitución decimos: ‘salgamos ya’; y las que fomentan un sindicato están pensando en la continuidad de la prostitución.” Por otra parte, la "visión voluntarista" supone la libertad de la persona en la elección de la actividad. A esta perspectiva adhiere Elena Reynaga, como miembro de AMMAR-CTA. “Existen varios tipos de prostitución: la ideológica, la intelectual, la genital…Yo me defino, y nosotras nos definimos, como trabajadoras sexuales porque la prostitución es un oficio. Estoy segura que la totalidad de los trabajadores son explotados y no solamente las que ejercemos el trabajo sexual”. Lohana Berkins suma otro elemento al análisis: “las primeras mujeres que se empoderan históricamente en términos económicos son las prostitutas. Eso no ha cambiado sus vidas. Se han empoderado económicamente, rompen y salen al espacio público. La palabra prostituta habla de eso, de la mujer que sale a la vida pública. Sin embargo, ¿por qué nuestras vidas terminan tan miserablemente? Esto no trasforma la subjetividad de estas mujeres.” La diferencia entre quien es secuestrada para ser sometida a la prostitución y quien entra en la prostitución callejera, según la activista Marlene Wayar (4) “es una cuestión de experiencia de vida anterior y la brutalidad del cambio de status social. A diferencia de quienes vamos siendo doblegadas poco a poco en un proceso de degradación de la subjetividad, la persona secuestrada es portadora de una conciencia de pérdida de la soberanía de si, la cual le ha sido arrebatada. En cambio en los otros casos, en nuestros casos, hemos interiorizado la desvalorización como constitutiva de la personalidad (5)". Lejos de los debates, las personas en situación de prostitución/trabajadoras sexuales son victimas de la discriminación y la exclusión por parte de una sociedad que las omite por igual. La titular de AMMAR CTA considera que se trata de una cuestión de clase y género. “La gente juzga a las mujeres que se paran a la esquina y ponen los ovarios para decir ‘aquí estamos y esto es lo que hacemos para poder sobrevivir’, pero no hablan de los hombres. Hay casi una sociedad que no habla, que no cuestiona a quien consume, que no cuestiona a los hombres que ejercen la prostitución y no estoy hablando de las compañeras trans”. Reynaga precisa “hablo de hombres que venden sus servicios a la clase media alta porque ellos tienen derecho de ser homosexuales sin cuestionamientos. Nosotros, los obreros y obreras no tenemos derecho, se discrimina todo lo que tiene que ver con la pobreza, se discrimina todo lo que tiene que ver con las mujeres pobres.” Además ejemplifica: “Fíjate que no solo se discrimina a la trabajadora sexual sino a la señora que limpia, para mi el trabajo que hace la señora que limpia los pisos es tan digno como el mío, pero no se habla de las que vendemos servicios genitales porque de sexo no se habla”. El diario Clarín pública de lunes a viernes en el rubro 59 de los clasificados cerca de 350 avisos de ofertas sexuales cada día. La publicación con un texto mínimo ronda los $35 pesos. ¿El gran diario de los argentinos se interesa por las condiciones de trabajo? ¿Conoce si las personas que ofrecen los servicios son menores de edad? ¿Sabe si fueron secuestradas y obligadas a prostituirse? Según la referente Lohana Berkins la prostitución sostiene una sexualidad paralela. “La actividad existe por varias razones pero una de ellas es el poder del varón de tener dinero y echarse todas las fantasías que quiera. Además cuando mayor represión hay en una sociedad sobre la sexualidad, es cuando mayor prostitución hay. En Cuba pasó. Se ha avanzado en muchos sentidos, pero hay una gran represión en cuanto a la sexualidad. Mientras la sexualidad siga siendo reprimida, la prostitución termina convirtiéndose como en una cloaca donde cae todo lo que la sociedad, la iglesia, el patriarcado ha generado como malo, como perverso. Todo va a desagotarse por ese mismo lugar”. Elena Reynaga revela que en “los prostíbulos de La Plata y de la Ciudad de Buenos Aires están llenos de mujercitas paraguayas menores de edad que son obligadas a prostituirse”. Agrega que “en los ministerios saben lo que pasa porque alguien les da la habilitación. De esta manera reafirman que ‘ todo de las puertas para adentro pero nada de las puertas para afuera’ porque el afuera es lo que ve la gente.” La dirigente cree que no hacen falta más leyes porque la legislación existe y lo que falta es voluntad política para aplicar las normas nacionales e internaciones. “Quien trafica a las mujeres niñas/os tiene que ver con el poder político, policial y judicial” –denuncia Reynaga-. “Todavía hay una sociedad que sigue mirando para otro lado como diciendo ‘no es mi problema, a mi no me va a pasar que me desaparezca una hija, una hermana’, como han desaparecido tantos en este país”. En el mismo sentido, la presidenta de ALITT indica que el tema de la trata está en auge y que eso le parece llamativo ya que no se cumple con el abolicionismo. “Argentina es un país signatario del abolicionismo y ha firmado tratados en contra de la trata. ¿Qué dice el abolicionismo?” – se pregunta Lohana Berkins- "Que no se debe criminalizar a las personas en estado de prostitución, que el Estado se debe hacer cargo, por ejemplo, de generar refugios. Cosas que el Estado no hace”. Recuerda, además, que cuando asumió Aníbal Ibarra la jefatura de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires las organizaciones le pedieron que fomente microemprendimientos y que apoye económicamente a las agrupaciones existentes. Con esto, Berkins le aseguró “que en cinco años la mitad de las compañeras no vamos a estar en la calle, pero nada se hizo”. “El Estado no se quiere hacer cargo de esto” -advierte la activista- “Que diga públicamente que ha fracasado en este tema. Que derogue los edictos policiales, ahí se les quitaría una herramienta a la policía que desmantele los grandes negocios. Se pueden hacer muchos debates pero el negocio está publicado en los grandes diarios. Acá hay muchas cosas para desmantelar si se quiere desarticular la trata”. Por su parte, la integrante de la Central de Trabajadores Argentinos explica que, aunque son temas diferentes, la sindicalización de la actividad ayudaría a terminar con la trata. “Porque de una vez saldríamos de la clandestinidad en la que estamos, de la categoría en la que estamos. Nosotras como organización sindical queremos tener los mismos derechos y obligaciones de todos los trabajadores”. Sin embargo enfatiza: “La totalidad de las personas que están en la organización son mayores de edad y están en este trabajo por consentimiento propio, no estamos incluyendo a las compañeras que están obligadas, porque no las consideramos trabajadoras sexuales. Lo que digo es que mientras esto siga en la clandestinidad y no se discuta el tema como se debe, seguramente el tema del trafico de personas continuará, pero no solo de mujeres para la explotación sexual sino también de personas para los talleres clandestinos”. Al respecto Lohana Berkins es categórica: “Yo creo que la sindicalización es la concesión más directa que se le haría al patriarcado. No sólo los varones van a tener estos permisos, sino que los van a tener legales y sanitos. Ése es el control más fuerte que se ejercería, otra vez a favor de los varones. Porque mayoritariamente quienes estamos en las prostitución somos travestis, transexuales y mujeres. No es casual que sea esta cuestión así". El debate circula por las organizaciones que luchan por la dignidad de las personas que ejercen la prostitución, pero todavia falta que este se presente con toda su complejidad en las agrupaciones politicas y sociales. Las serias violaciones a los derechos humanos de las victimas de trata, la desaparición de niñas y mujeres para el negocio de la prostitución continua siendo un reclamo solitario de los movimientos feministas. Es necesario recordar las básicas reglas de la economía; sin demanda no hay oferta y cuestionar cuáles son los privilegios masculinos que mantienen a las mujeres como mercancia.
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
(1) El concepto también es sostenido por la Asociación de Trevestis, Transexuales y Transgéneros Argentina (ATTA)
(2) El encuentro fue organizado por el Programa para América Latina y El Caribe, de la Comisión Internacional de los Derechos Humanos IGLHRC-LAC, el grupo de Trabajo Latinoamericano sobre Derechos Sexuales (MULABI) y la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual. La trascripción de las declaraciones fue compilada por Lohana Berkins y Claudia Korol en una publicación de Feminaria Editora.
(3) ALITT Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual
(4)Coordinadora General de Futuro Transgénerico
(5) Intervención en el debate ya referido |